Los toldos son una solución idónea para colocar en terrazas, jardines, balcones… para proteger nuestro hogar del exceso de luz solar y, por lo tanto, reducir el calor. Existen numerosos tipos de toldos en función del sistema de anclaje, cómo se extiende, el tipo de material… Siempre deberemos elegir el toldo que más se adapte a nuestras necesidades en función del lugar donde vamos a instalarlo, las dimensiones necesarias, las condiciones climatológicas a las que va a ser expuesto, etc. Asimismo, en caso de que vivas en un bloque de pisos y quieras instalarlo en tu terraza, si tus vecinos se te han adelantado, es probable que debas poner el mismo que ellos.

Cuáles son los tipos de toldo.

Toldo de punto recto Es el sistema más tradicional y el más usado en terrazas así como en comercios. Fácil de usar, cómodo y práctico, ya que funciona por un sistema de brazos frontales abatibles que pueden reforzarse con unos muelles para protegerlos de los fuertes vientos.

Toldo vertical Este tipo de toldo también recibe el nombre de estor o «screen». Se desenrolla en sentido vertical y se sujeta a la barandilla de la terraza o balaustrada por medio de un pasador. Se puede separar hasta 50 centímetros del balcón al abrir el brazo que lleva acoplado.

Toldo extensible Se caracteriza por el sistema de transmisión de tensión de los brazos, que puede ser por cable, cadena, cinta y doble tensión integrada, donde los elementos de transmisión de tensión quedan dentro del brazo y, desde fuera, no se aprecian. Su sistema de regulación y extensión es uno de los más precisos. Puede colocarse en el frente, en un lateral o en el techo.

Toldo plano Está indicado para cubrir patios, grandes terrazas o lucernarios, entre otros. Se coloca en posición horizontal, o con una mínima pendiente, y se sujeta mediante una estructura cuadrada o rectangular, igual al perímetro del área que se debe cubrir, soportada por patas o bien mediante el anclaje entre patas y pared.

Capota Este sistema es óptimo para ventanas pequeñas, puede ser de forma semicurva o cuadrada. Se distinguen dos tipos: fijas y móviles. Las primeras mantienen siempre la misma forma, similar a un cuarto de esfera. Las segundas se pueden recoger, ya que se componen de varios aros.

Entre los mecanismos más utilizados para instalar toldo, podemos destacar:- Cofre: los brazos y la lona quedan guardados en un cajón de aluminio cuando no se utiliza y lo preserva del polvo, la contaminación, el sol y la lluvia, lo que alarga su vida útil. – Monobloc: este accesorio garantiza la seguridad de la sujeción ante problemas de estabilidad en las paredes o imposibilidad de anclaje en algunas zonas. Unos soportes se fijan a la pared y, a estos, se acopla un perfil donde se sujeta el toldo.

 

ASPECTOS A TENER EN CUENTA

Protección solar: se trata de la protección frente a los rayos UV (también conocidos como rayos ultravioleta o radiación solar) e infrarrojos.

El toldo elegido deberá ser una buena pantalla entre el sol y nosotros. La tela debe ser de buena calidad para bloquear entre el 90 y el 99% de los rayos UV, y los infrarrojos, evitando la sensación de calor, con lo que se logrará regular y limitar la temperatura y conseguir un mayor ahorro de energía.

El color influye mucho en esa protección: cuanto más oscuro sea el color de la lona, más alto será el porcentaje de los rayos filtrados, pero también mayor será la oscuridad que ocasione en el interior del hogar.

Las telas microperforadas son las que mayor protección ofrecen, permiten una microventilación entre el interior y exterior del toldo evitando, así, el efecto invernadero.

– Luz visible: otra de las ventajas de adquirir un buen toldo es reducir la intensidad luminosa excesiva, que puede provocar un deslumbramiento perjudicial para los ojos.

Las lonas más claras filtran los rayos de sol y aportan luminosidad al interior de la casa. Por el contrario, las lonas oscuras protegen de la intensidad lumínica del sol.

– Densidad de la luz: se refiere al reflejo, absorción y transmisión que se da cuando los rayos de sol tocan un objeto. Un hecho que provoca deslumbramiento y exceso de calor.

Con un tejido de amplia densidad (en torno a 280g/cm2) lograremos reducir esa sensación y proporcionaremos bienestar a nuestro hogar.

– El color de la tela: influye en el resultado final. Como ya hemos comentado, la tonalidad del toldo influye en el frescor y la protección que ofrece.
Las telas microperforadas permiten una protección máxima de la tela y son las más respetuosas con sus colores.

Fuente: hogar.uncomo

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